La fisioterapia invasiva: ¡pinchemos!

No me pinches, que me conoces. La acupuntura, una técnica tan ancestral como temida, comienza a tener cabida en espacios medicinales como la fisioterapia. Así, llegamos a la fisioterapia invasiva, conocida como el conjunto de técnicas en las que el agente físico empleado para el tratamiento de determinadas patologías se aplica percutáneamente, es decir, atravesando la piel del paciente. El agente físico empleado puede ser únicamente el estímulo mecánico de diferentes tipos de agujas o puede ser la combinación de este estímulo mecánico con la aplicación de algún tipo de corriente eléctrica que pase a través de uno o varios electrodos de aguja.

Según Juan Antonio González García, fisioterapeuta diplomado en la Universidad Complutense de Madrid, a día de hoy la fisioterapia invasiva se compone por la punción seca (PS), la aplicación de corrientes eléctricas a zonas localizadas a través de la aguja (Electrolisis Percutánea Intratisular EPI®, Electrolisis Percutánea Terapéutica EPTE®), o la acupuntura aplicada por fisioterapeutas.

Ventajas y desventajas de la fisioterapia invasiva

La acupuntura, como ejemplo primordial de este tipo de nueva fisioterapia invasiva, posee una serie de ventajas y desventajas. En primer lugar, en lo referente a los beneficios, cabe destacar que, a pesar de que se realiza con la inserción de agujas en la piel, ¡NO DUELE! ya que se penetran en la parte más externa de la epidermis. Así, puede llegar a estimular órganos internos sin requerir un proceso de mayor invasión.

En lo referente a los inconvenientes, es destacable que precisan de una regularidad en cuanto a las sesiones algo que puede llegar a ser muy costoso. También, se puede destacar que la especialización en la acupuntura es compleja por lo que puede ser difícil encontrar a alguien que realice este tipo de prácticas con la simplicidad y manejo idóneos para no causar ningún tipo de daños. ATRÉVETE, ¡PINCHEMOS!

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